Inyecciones para tratar las afecciones oculares

¿Cómo es el proceso de una inyección en el ojo?

Cuando reciba inyecciones en su ojo, su oculista:

  • Le pondrá un medicamento anestésico en el ojo para que se sienta más cómodo.
  • Le limpiará el ojo para ayudar a prevenir infecciones.
  • Le pondrá el medicamento en el ojo con una jeringa y una aguja muy pequeña.

Las inyecciones no cambian su visión de inmediato. La mayoría de las personas pueden volver a sus actividades normales inmediatamente después del tratamiento.

Es posible que tenga efectos secundarios a corto plazo, como irritación o ver burbujas de aire flotantes (miodesopsias), pero deberían desaparecer en uno o dos días.

¡Atención! Comuníquese con su oculista de inmediato si tiene dolor o problemas de visión que empeoran después de una inyección. Estas podrían ser señales de infección.

Medicamentos anti-VEGF

En ciertas enfermedades de los ojos, el cuerpo produce una proteína en exceso, conocida como “factor de crecimiento del endotelio vascular” (VEGF), que puede causar derrames en los vasos sanguíneos e inflamación en la retina.

Los medicamentos anti-VEGF bloquean esta proteína y pueden mejorar la visión. Su oculista podría recetarle inyecciones anti-VEGF si tiene:

  • Retinopatía diabética
  • Edema macular (incluido el edema macular diabético o DME)
  • Síndrome de histoplasmosis ocular (OHS)
  • Un tipo de degeneración macular relacionada con la edad (AMD) llamado "AMD húmeda"

La mayoría de las personas que reciben inyecciones anti-VEGF necesitarán al principio inyecciones una vez al mes. Con el tiempo, es posible que las necesiten con menos frecuencia.

Esteroides

Si usted tiene edema macular, AMD, uveítis u otra enfermedad ocular que causa inflamación en la retina, su médico podría sugerirle como tratamiento un medicamento llamado esteroides. Los esteroides pueden ayudar a reducir la inflamación y la hinchazón.

Otras formas de recibir esteroides

Las personas a menudo reciben esteroides en forma de inyecciones o gotas para los ojos. Su médico puede colocarle en el ojo un dispositivo especial llamado “implante”. El implante le administra pequeñas dosis constantes del medicamento a lo largo del tiempo.

Los esteroides pueden aumentar su riesgo de cataratas y glaucoma. Si recibe esteroides, es importante que usted tenga exámenes de los ojos con regularidad.